Alicia Susana's profileAlicia Susana Gómez. "Ar...PhotosBlogListsMore ![]() | Help |
Alicia Susana Gómez. "Arte-Sanías Literarias".Evasoras del circuito comercial del Arte. Letras premiadas. Visiten mis sitios http://www.aliciasusanagomez1949.spaces.live.com y http://www.alisugomez.blogspot.com/ |
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Publicación en "Arteuna", "Desprotegidos", "Comunidad de escritores y poetas" y "Utopoesía""DESESCONDIDO"
Crece y te descose el ribete del olvido pero vos te hacés una trenza con dos dedos y mirás no mirando, salteás el no recuerdo pero te abrochás el botón más alto por las dudas, para que no salte a la vista, por si te cruza y, aunque esquives la baldosa floja, afloje, te asalte y te dejes... pero te corre desde la punta de la uña pintada de negro y recorre los alrededores húmedos que secás con el dedo en el ojo, desde esa nube alborotada que se dobla cuando vas patinándola para despeinarla o deshojarla o desdejarla, está y no, palpita, se oye, te distrae con la cosquilla azul que conocés pero nunca termina presentándose... Publicación: Comunidad Virtual de escritores y poetas
Video: "Sonidos de la selva" NOCHE DE LOCAS
Olor a caldo grasiento. Alguien grita en la cama de al lado. Una puerta irrumpe. Corre fuego que arde duro. Zumba mi oído izquierdo. La garrafa se derrite. Tibias piernas escurren mojaduras. Huyo. Sorteo alturas de ventana abierta. El colchón durmió a los niños. El vacío me acoge. Caigo. Mece una alfombra azul, de forma azul, de textura azul. Trato de asirme. No la puedo palpar. La ventana está enrejada. Avalancha de mujer celeste y vaso turbio. Mi garganta se hunde en dos pastillas. El silencio es quieto. Persisto la mirada en un vidrio. Esta vez, es espejo. Lo lejano se hace recuerdo. Una risa apuñaló. Los bastones corrían. El aluvión de calle fétida amenazó los soles. Se perdió mi tren de sal. Llevo en la mano la cartera de una zapatilla agujereada. Mis pies hunden el huracán de tinta del cuaderno. Siento el barro de pelo del último pastizal. Avanza un charco de pedregullo. Soy luz enceguecida. Corro en un paso mutilado. Se muerde una turba. Una madre amamanta el esqueleto. Tiene senos vacíos. Un cuenco extiende el brazo. Saltan cartones los cuerpos veredas. Palpo el aire rojo. Dos cadáveres se abrazan. Resbalo y caigo entre basura hedionda. Dejo que el río de sangre me lleve. Me llaman voces agrietadas. Oteo. No hay señal de Dios. Corre el cielo desteñido en humo. El cemento se eleva en una cruz. Las nauseas dan olor. Un caballo galopa mi esternón. La gota nevada despalabra el ruido. Un avión de filas verdes estalla. Atravidrio un escaparate. Beso tu barbijo. Me penetra tu frío la entrepierna. Dos brazos acunan mis rodillas. Huelo caldo grasiento. Alguien grita a mi lado... "La abuela Lola" Publicación: "Artesanías Literarias". Director: Andrés AldaoVideo: "Ave María" Jairo
"La abuela Lola"
De la rama materna era la abuela Lola quien, en verdad, fue mi bisabuela. Nosotros no vivíamos con ella pero la visitábamos con frecuencia. Era tan peculiar como el resto de mi familia. Todo, en esa casa, ocurría puertas para afuera. Digo, “puertas para afuera” literalmente, ya que no recuerdo que existieran llaves ni cerrojos que separaran las paredes de la casa del resto del barrio. Es más: no recuerdo puertas sino marcos de entrada.
La abuela Lola vivió muchos años y, con ella, su hijo Vicente, un poeta místico y solitario y mi verdadera abuela, Nati, que se vestía como un arcoíris y reía de nada sólo para diferenciarse de su madre. Lola tenía una especie de imán que la conectaba con lo trágico y se vinculaba con ello de una forma especialmente placentera. Por ejemplo no había una salida más interesante que concurrir a los velorios. Era atrayente verla en el ritual de ataviarse adecuadamente con ropas negras, medias negras, zapatos negros y, en algunas ocasiones, adornar su cabellera, completamente blanca, con una mantilla, totalmente negra. Yo diría que para que no desentonar. Le encantaba que la acompañara y, si no había un velorio de algún conocido, le bastaba con abrir el periódico y elegir la dirección más cercana. Debo decir que siempre era bienvenida, ya que aportaba a la situación todo lo necesario: El consabido pésame a los presentes, con un beso en cada mejilla; una oración frente al féretro; y el llanto, ese llanto sentido, agudo y desgarrador que se contagiaba, uno a uno a los demás, y hasta dibujaba en el difunto una casi sonrisa de satisfacción, dada su condición. Con los años me enteré que algunas familias de apellidos dobles habían querido que hiciera una especie de contrato para que estuviera presente en cada deceso. (Yo había observado que, en sus ceremonias, no se lloraba demasiado. Escuchaba que, el único tema de conversación era “¿Quién se queda con…?”). Lola desistió la oferta arguyendo que algo tan placentero no podía considerarse un trabajo. Concurría de verdadero corazón. Tal era así, que muchos futuros deudos (más bien dicho, herederos) avisaban con anticipación que tal o cual familiar se encontraba en las diez de última para que ella no se comprometiera con otra actividad. En el trayecto al evento, rigurosamente a pie, iba contándome historias. En cada cuadra, había un mito que Lola enriquecía con su forma espectacular de vivir la tragedia. Como dije, ella elegía los velorios del barrio así que, ya de entrada (o, de salida) comenzaba con la tragedia de Antonieta, cuya puerta de casa recuerdo bien: De madera color verde, con una abrazadera y un candado. Y, mientras la abuela recordaba en voz alta, la veía: Completamente desnuda, muerta de pie, debajo de un marco demasiado bajo para su estatura, con la cabeza ladeada para caber, cual si estuviera en un lecho de Procusto. Digo que la veía porque cuando Lola narraba una historia hacía que una se metiera en ella formando parte del escenario. Así fue el velorio de Antonieta: Digamos... puertas afuera. Algo así como una manifestación de una sola persona. Una puesta en escena. Una estatua viviente (perdón, no viviente) que la recordara a todos mientras esa puerta existiera. Sucede que Antonieta había nacido el mismo año que Lola, en el mismo barrio y en la misma cuadra. Había jugado con ella a las muñecas en las mismas veredas. Saltaron las mismas sogas, los mismos charcos. Estrenaron las mismas medias de muselina y enaguas de encajes. Soñaron los mismos sueños: Formar la misma familia tradicional, cocinar las mismas recetas, atender maridos de la mismísima forma… Pero no les fue igual. Así que a su velorio sólo concurrió Lola y fue la única que, puertas afuera de aquella casa, encendió velas, colocó coronas de flores, le dio un beso en cada mejilla a Antonieta, única presente. Y lloró. Con ese llanto contagioso que conmovió toda la cuadra, puertas adentro, de tal manera que los sonidos variados de los llantos las atravesaron hasta llegar a Antonieta, logrando en ella aquella semi sonrisa de la que antes hablé. Según Lola, Antonieta murió “de una larga y penosa enfermedad, cuyo origen es la tristeza”. La abuela había sido su única amiga y yo siempre pensé que, como antes no había clases de orientación vocacional, ni a nadie se le preguntaba de qué religión quería ser o no ser… directamente te escribían la vida. A Antonieta le habían escrito un documento de identidad equivocado, figuraba: Antonio Quesada. Ésa fue la razón verídica de su muerte. Cosas como ésas solían suceder. En aquel entonces... ¡Claro! Publicación "Pelota de Trapo" Septiembre 2009Video: "Duerme negrito" Víctor Jara
Con la misma pasión de un piquetero recuérdeme que puede crecer la rosa de José Martí en la piedra de alguna barricada. Que el mercenario Gurca, portavoz del poder gime en la lengua sucia de su cloaca. Sonríe, con un guiño, el Ché en su bronce. Dialoga con la parca la razón de justicia. Conversa, en un susurro, con la Mater. Acompaña su ronda. Son sombras, nada más, las que fusilan. Tantas hermosas vidas perviven el cociente colectivo. Lo que fueron, serán, en la medida que baile en carretilla musical en el sueño que sueña ese niño que duerme en el andén y flame la Utopía en su memoria. Publicación "Pelota de trapo" Septiembre 2009"NIÑO EN LA CALLE"
Allí estás pequeño niño
mìo niño de todos.
Pies descalzos una tela invisible por abrigo. Mirada vaga . Sin embargo penetras y me atrapas. Nada pides . Nada dices. Pero me hablas. Cuentas tu desazón y tu desgano. Tus sueños imposibles , desamparo. Te alcanzo mi inquietud y no te sirve. Te acerco mi calor y no te logro. Te pido mi decencia y te la guardas... Publicación "Pelota de trapo". Septiembre 2009"DUMIÓ EN BARRACAS"
Durmió en Barracas bien al sur del planeta
hurtó la manta que un buen samaritano le puso a un perro en la calle así cubrió esa llovizna nieve anticipo de invierno de edad temprana a mitad de la noche el guardia lo elevó al aire cayó en la nada zapatillas sin suela lo llevaron por el oriente de las vías trepó un vagón de cola repartió estampitas un pibe más sin nombre sin mochila con sueños. Publicación "Mis poetas contemporáneos" Director: Gustavo Tisocco. Septiembre 2009
Video: "Si vieras qué linda que está mi Argentina". Cacho Castaña.
En un muro de viento te digo, Buenos Aires: Si miro antes del cielo, veo la mandataria ’80. Enredan autopistas que borraron tanto tímido. Un río que era tuyo y era nuestro ahora es cementerio. Y abajo, siempre abajo, América se arrastra tu cartón. Deambula. Transcurre como zombi. Mira la nada ensordecida de bocina urgente. Un joven alienado cubre un monstruo con aerosol y firma: ¡Muera! La lluvia llora tanto, que le borra aquel nombre. Aunque enrejada, muda, masticando protesta seguís tan generosa como siempre. Sólo el gorrión eterno que te habita por vos dispara el grito atragantado. Reclama que te hagamos aires nuevos, ciudad buena, ciudad aire.
http://mispoetascontemporaneos.blogspot.com/2009/09/poema-de-alicia-susana-gomez.html
Publicación: Los Blog de Grone de Diego De Luca, Atista Plástico, Escritor. Junio 2009 Blog de Gustavo Tisocco: "Mis poetas contemporáneos". Agosto 2009. "No todo es verso" Publicación "Agencia Walsh". Noviembre 2009.
Video "Te amaré" Silvio Rodríguez
Puente reclama la estación piquete humareda de caucho que desdibuja el sol. Olor a hambruna. Dolor antiguo frío. Una olla desborda guiso bronca. Manos ajenas palmean hombros propios en esa barricada hay certidumbre: Retumba la palabra “Compañero”.
Irrumpe el arma con un gurca brazo estampida ilusión despliega al viento. Un cuerpo de mujer que cubre al hijo y llora sólo el niño en medio de una bala. Ofrece la Estación un falso amparo. Dos pibes, portadores de Esperanza, Persisten resguardarla. Pero, celada, no hay disparo vano: Bien elegido, el blanco son los sueños. Rodilla rota. Espalda, tiro artero. En un vuelo levantan. Resiste la caída. Esa fuerza del odio eleva piernas y la columna invierte la dirección de sangre.
Los ojos bien abiertos, sonrisa desafío enfrentan la mirada acero puro: Lucero cinco picos, las pupilas.
“Samarikui”, susurra Pachamama. Por cada dos que parten surgen miles: No precisa de abrazo la Utopía se muta, puño en alto, hacia los cielos.
http://www.gronedeluca.blogspot.com/2009/06/instalacion-homenaje-de-memoria-siete.html
Publicación: "Mis poetas contemporáneos". Director: Gustavo Tisocco. Julio 2009.Video: "Te recuerdo Amanda". Víctor Jara.
Para esa tristeza, te crearé una máscara. Ya no para cubrirte: será para que veas tu verdadero rostro en los espejos. La pintaré de blanco con los labios bien rojos porque, aunque no sonrían, te alegrará mirarlos. La adorneré con plumas, hojas. flores y una mariposa colgando de un ojo. Verdes serpentinas flotarán lo alto de tus pensamientos volatiles, locos… Tal vez, así, te olvides esa pena tan honda. Publicación. Odiseo Ilustrciones. Blog del Artista Plástico "Guille". Marzo 2009.
Video: "Por quien merece amor". Silvio Rodríguez.
Tras el verde Albalátex del marco de una ventana ella está: Intangible. Sin volumen ni peso. Pálida y melancólica. Con los senos expuestos. Y los brazos caídos. Y cerrados, los ojos. Sólo él la ve: Ensoñación de artista de pintoralbañil.
http://odiseoilustraciones.blogspot.com/
Publicación. "Artesanías Literarias". Blog Literario sin fines de lucro. Director: Andrés Aldao. Mayo 2009.
Video: "La Memoria". León Gieco.
EL PANTALÓN DE JEAN.
Espera el atardecer apacible un invierno que acontece eterno. Siente curiosidad por conocer el lugar. Se arropa con el mismo tapado gris que la acompañó una treintena de años. Toma los colectivos y llega al parque. Observa en derredor. El silencio la abruma: No el murmullo de una paloma errante. Ni un coro de niños en juego. No la presencia de una voz humana. Atónita, se deja caer en uno de los bancos. Con sumo cuidado, extrae la prenda de su bolso. Las manos que exhiben sus venas dolientes, recorren el pantalón. Casi en una caricia, lo redescubre por infinita vez:
Por aquí, aquel grosor en la tela conque sus hilos cubrieron en las partes desgastadas. Más allá, los parches, a la altura de las rodillas. La cintura, que dio vuelta desafiando el derecho del revés con la máquina de pedal. En un bolsillo, el boleto del colectivo que llevaba a la facultad. Y aquel orificio, circular, simétrico, certero, que nunca remendó. Que se juró hacerlo el día que lo volviera a ver atravesar, de un salto, la verja del jardín . Con el dedo pulgar lo palpa midiendo el calibre que abortó el escape. Y la mancha roja. Roja tortura lenta. Roja caída, sobre los adoquines de la calle Independencia. “Nombre emblemático”, piensa. Fue lo único que le entregaron.
Con el mismo ritmo lento conque sus párpados se entrecierran, la va cercando la noche. Siente frío, pero se queda quieta. Reclina la cabeza sobre el respaldo. Sin apuro. Comienza a amanecer. Es la hora en que la casa despierta. Cuando el aroma a pan tostado y café con leche debe invadir la cocina y la mecedora espera con lanas y agujas sobre el cojín. Pero ella permanece en aquel parque, para siempre o hasta nunca. En el rostro, tiene un esbozo de sonrisa. Y entre los brazos, parece sostener un cuerpo en arrullo.
En el Río, flota un pantalón de jean. Una gaviota que perdió el océano, vuela vuelos de muerte alrededor. Publicación. "Poetas del Mundo". Blog de difusión ciltural. Director: Luis Árias Manzo. Abril 2009Video: "Yo pisaré las calles". Pablo Milanés.
UTOPÍA
Volverás, Utopía.
Vendrás en alto vuelo
y seremos tu nido.
CHOCOLATE.
Chocolate, pensó. Un chocolate me quitará esta abulia. Entonces, fue cuando vio pasar ese hombre tan moreno. Se fue tras él.
Publicación. Info Poetas del Mundo". Blog de difusión cultural. Director: Luis Árias Manzo. Marzo. 2009.
Video: "Himno Colombiano".
La utopía sin tiempo, sin victoria final, la que se va haciendo día a día.. Por Alicia Susana Gómez* ARGENTINA: Los primeros poetas fueron juglares. Recorían los feudos, la campiña, observaban y transmitían historias líricas o épicas. Éstas, se iban haciendo verso, protesta, canción. 30/03/09
Difusión Radisentidos "Una noche inolvidable". Producción: Carlos Fernández, Adriana Valor. Marzo 2009.Video: "Marcha turca". Mozart.
AFV PRODUCCIONES
PRESENTA
A:
CARLOS FERNANDEZ Y ADRIANA VALOR =============== ¡OCTAVO AÑO EN EL AIRE ¡
PROGRAMAS 1.097/98
Carlos Fernandez y Adriana Valor los invitan:
Sabado 28 de MARZO 2009 - 21 hs. ( hora de buenos aires )
"UNA NOCHE INOLVIDABLE" en vivo escuchalo por:
programas de internet para conectarse:
Windows Media - Winamp - Quick Time - Videolan, Real Audio
RADIO SENTIDOS: TEL. (0054) 11.5256.4310
LOS POETAS ECLECTICOS DEL MUNDO…LA MUSICA DE TODOS LOS TIEMPOS...
CONDUCE:
CARLOS FERNANDEZ
Y LA PARTICIPACION ESPECIAL DE:
ADRIANA VALOR
SABADOS DE 21 A 24 HS. (hora de bs.as)
poetas convocados
argentina
JUANA BIGNOZZI - HOMERO MANZI - JUAN POMPONIO - ALICIA SUSANA GOMEZ - JOSEFA ABELLA - GRACIELA CASARTELLI - CECILIA GLANZMANN - ALDO RABOUIN CANTISANI - MARCELO ROMANO - PYGMALION - ROSENNA - ANA S. MAZIA - ROBERTO LEYDETT - TOMAS BARNA - RODOLFO LEIRO - MARY ACOSTA HILDA N. VALE - MANUELA FINGUERET
españa AMADO STORNI -
mexico MARTHA JOSEFINA AGUILAR NAJERA - LULU HDZ -MAREL SOSA - SIXTO CABRERA GONZALEZ -
brasil MARIA LUA -
venezuela JUAN CARLOS VAZQUEZ
chile ANA LUISA VALENZUELA - GLADYS ZAPATA -
portugal JORGE HUMBERTO
rep. dominicana RADAEL ROSADO
colombia JOHANA ROZO ENCISO -
ecuador GEORGE REYES -
uruguay MARIO BENEDETTI - JUAN CARLOS ONETTI - australia DEMIAN SPLILTERS - los 7 poetas indicados en este color estan incluidos por primera vez en el programa.
Difusión Radiosentidos "Una noche inolvidable". Producción: Carlos Fernández, Adriana Valor. Febrero 2009.
Video: "Las cuatro estaciones". Vivaldi.
AFV PRODUCCIONES
PRESENTA
A:
CARLOS FERNANDEZ
Y
ADRIANA VALOR
================
informaciones
¡OCTAVO AÑO EN EL AIRE ¡
PROGRAMA 1.088
Carlos Fernandez y Adriana Valor
los invitan:
Sabado 14 de FEBRERO 2009 - 21 hs. ( hora de buenos aires )
"UNA NOCHE INOLVIDABLE"
en vivo escuchalo por:
programas de internet para conectarse:
Windows Media - Winamp - Quick Time - Videolan,
Real Audio
RADIO SENTIDOS: TEL. (0054) 11.5256.4310
LOS POETAS ECLECTICOS DEL MUNDO…LA MUSICA DE TODOS LOS TIEMPOS
CONDUCEN :
CARLOS FERNANDEZ
Y LA PARTICIPACION ESPECIAL DE:
ADRIANA VALOR
SABADOS DE 21 A 24 HS. (hora de bs.as)
poetas convocados
argentina jorge luis borges - julian zini - raul lelli - ana maria vecchioni - federico laurenzana - graciela casartelli - alba estrella gutierrez - camilo bayer - rodolfo leiro - elsa solis molina - cristina villanueva - pura e. presas - marcelo romano - liliana esposito - perpetua flores - antonia vazquez - mary acosta - audroc -
alicia susana gomez - españa rafael de leon - katy dominguez - julia luengo
mexico mario altuzar suarez- lulu hodz -urbano vilchiz
brasil olga matos - roselli busmair - gui oliva - joe alves -
paraguay ninfa duarte - delfina acosta -
rumania dorin popa
costa rica leda garcia perez
puerto rico jose manuel sola
DUETO: audroc (arg.) - katy dominguez (esp) olga matos (br.) - roselli busmair (br.)
los 12 poetas indicados en este color estan incluidos por primera vez en el programa.
====================================== Publicacón. "Movimiento Poetas del Mundo". Editor: Luis Arias Manzo. Febrero 2009.Publicación: "Artesanías Literarias". Director: Andrés Aldao. Junio 2009.Publicaión: "Mis poetas contemporáneos". Director: Gustavo Tisocco. Agosto. 2009
Video: Sonata "Claro de luna". Beethoven.
MI VIDA POR UN DÍA.
Para que brote en letras
tu primer balbuceo:
Yo te ofrezco mi vida por un día.
Si en los libros encuentras las verdades
que marcaron tu historia,
y quedaron pendientes
o son las que deseaste
plasmar, con tu palabra:
Yo te ofrezco mi vida por un día.
Cuando tus letras digan
lo oculto, que molesta
y emerja de la tierra
de tu conciencia
lo que nunca pudiste
descifrar de tus sueños:
Yo te ofrezco mi vida por un día.
Si logras descubrir
que no hay papel que alcanza
y las horas que escribes
ya no tienen relojes.
Que un viaje en colectivo
es un periplo a un texto
y en el banco de al lado
está aquel personaje
del próximo capítulo
de tu esbozo primero:
Yo te ofrezco mi vida por un día.
Si encuentras en “el otro”
lo eternamente nuestro:
¡Te ofrezco todo el tiempo
que me queda de vida!
http://mispoetascontemporaneos.blogspot.com/2009/08/poema-de-alicia-susana-gomez.html
EL CAPO.
Con el Tano las cosas habían sido distintas. Se había matado en un accidente con una moto prestada, corriendo carreras. En cambio, cuando me junté con el Tito, me parecía que la muerte no nos iba a tocar. Sí, el Tito era el capo de banda de chorros, pero yo me sentía segura con él. Hasta se me pegó su forma de hablar. Un día lo pesqué, con los cuatro que lo seguían, planeando asaltar a Doña Etelvina, la vecina de la vuelta. A mí me dio cosa, pero yo no tenía voz ni voto. Uno de los secuaces del Tito, el Tuerto, entró al edificio donde ella vivía. No necesitó llave de la puerta de calle, se metió con ella cuando volvía del mercado, con el monedero y la bolsita colgándole del brazo que le reventaba las venas. El Tuerto entró al departamento y, de un empujón nomás, la dejó en el piso y se llevó hasta los calzones que tenía en el ropero. Justo había cobrado la pensión y la tenía escondida debajo de un cajón. Tito, esa misma noche, me dijo que teníamos que teníamos que salir rajando a lo de Rodríguez, en la casita de San Clemente del Tuyú, donde vivía con la Nancy. Allí nos esperaban con cervezas frías y sanguchitos. Ya nos habíamos acomodado en un catre en la cocina cuando, a la noche, la luz se cortó. Había empezado a lloviznar. Rodríguez se había ido al barcito a jugar al truco. Tito, pensando que yo estaba dormida, se metió en la Nancy y los vi cómo se iban, en puntas de pié para no despertar a los pibes. También escuché como, el muy turro le decía que siempre le había gustado. ¡La minita era de calladita! Rodríguez la tenía a los cintazos. Pero le tenía ganas al Tito. Se fueron hasta la playa, que quedaba cerca, con la excusa de juntar cangrejos para el almuerzo. Bah, eso dijeron cuando volvieron cerca del mediodía. Después, llovió todas las noches... Al cuarto día, había tantos cangrejos dentro de la casa, que Rodríguez tuvo que empezar a juntarlos para tirarlos de nuevo al mar. Yo, medio lo avivé, cagando miedo, así que Rodríguez, sin encararla a la Nancy, vino una tarde y nos dijo que el Tito se las había tomado. Nancy y yo, nos imaginamos todo. Pero sólo le preguntamos si se había cansado de comer tanatos cangrejos. A lo que él contestó, mientras se sacaba el cinto y la miraba fijo: - Este animal abunda en las playas de la zona. Se puede encontrar muchos bichos de su especie. ¡Mierda! – pensé. Éste se lo aprendió de memoria. ¿De dónde habrá sacado el diccionario? Al Tito no lo vi nunca más...
TEDIO.
Caminarás diez cuadras de madrugada. Treparás colectivos. Bajarás, en andas, la escalera del subte. El molinete será una espiral sin límite. Luego, un tifón mitad ahogado, mitad, desnudo te dejará a cien pasos de la oficina. Alzarás la mirada verás el rostro de un compañero entornados los ojos. Copiarás la pila de borradores en hojas con el nombre de su firma al pié. Imprimirás la tanda. La llevarás al jefe. Aguardarás que corrija lo que no corrigió. Volverás al escribir lo mismo que escribiste cambiado el párrafo uno por el párrafo tres. Sentirás el deseo de componer poemas, y arrojarlos por la ventana de vidrios sellados para que los recoja un transeúnte. Almorzarás la vianda que llevaste en un bolso. Volverás al despacho las hojas corregidas que cambiará el tres por el párrafo uno y teclearás de nuevo porque borraste el viejo. Ya en el atardecer percibido en neón recordará que falta aquel trabajo urgente. Te tomará rehacerlo quince minutos. Saldrás del edificio prendido el cigarrillo que deseaste durante nueve horas. Antes de terminarlo te atrapará el gentío hacia el infierno y luego, un huracán, al frío de la esquina donde para tu línea. Bajarás a diez cuadras de la puerta de casa. http://www.poetasdelmundo.com/verInfo_america.asp?ID=5334
Publicación. "Artesanías Literarias". Blog colectivo sin fines de lucro. Director: Andrés Aldao. Septiembre. 2008Video: "Niño en la calle". Joan Manuel Serrat.
A Vicente Zito Lema.
Con la misma pasión de un piquetero
recuérdeme que puede
crecer la rosa de José Martí
en la piedra de alguna barricada.
Que el mercenario Gurca,
portavoz del poder
gime en la lengua sucia
de su cloaca.
Sonríe, con un guiño,
el Ché en su bronce.
Dialoga con la parca
la razón de justicia.
Conversa, en un susurro, con la Mater.
Acompaña su ronda.
Son sombras, nada más,
las que fusilan.
Tantas hermosas vidas
perviven el cociente colectivo.
Lo que fueron, serán, en la medida
que baile en carretilla musical
en el sueño que sueña
ese niño que duerme en el andén
y flame la Utopía en su memoria.
Tierra, Libertad y Pensamiento. Editor Jean Pim. Julio 2009. "Pelota de Trapo". Septiembre de 2009- Video: "Sólo le pido a Dios". León Gieco. Mercedes Sosa.
Etnia orgullosa de sus fuentes:
Resistiendo, siempre resistiendo
tiempos seculares en la memoria colectiva.
Silenciosa, de a ratos. Honrosa, siempre.
Nada, ni nadie, va a detenerlos:
Ni los imponentes monumentos,
ni el idioma impuesto,
ni siquiera la cruz embustera que no es Cristo,
no el entierro, ni genocidio alguno.
Resistirán.
En el barco de las almas ancestrales, muertas
pasearán frente a ellos, venciendo el olvido, la pulla
del color moreno de su piel.
Les abrieron las puertas. Les dieron su alimento.
Los creyeron sus dioses.
Les pagó la traición.
Pero soportarán el peso del engaño.
Vencerá su insistencia de no transigir.
Algún día, se escucharán las voces
surgiendo de la tierra
que veneran.
Y Pacha Mama
volverá a confirmarles
que nunca los olvidó.
http://tierralibertadyterritorio-tlyt.ning.com/profiles/blogs/resistencia-de-la-memoria http://niunpibemenos.ning.com/profiles/blogs/resistencia-1 Publicación. "En voz baja". Antología Colectiva. Ed. Hylas. Director: Eugenio J. López. Agosto. 2008. Publicación "Artesanás Literarias". Blog Colectivo sin fines de lucro. Director: Andrés Aldao. Noviembre 2008.Video: "Mate amargo". Ranchera.
Abrió la puerta del coche y la vio. Reconoció al instante su figura regordeta entre las tres mujerzuelas vestidas provocativamente en la oscuridad de la esquina del Bajo. No parecían las Rubias de New York, pero tenían el cabello blondo. Una, de labios carmesí, hablaba profusamente. Otra, platinada, con un tapado de piel raído, se palpaba el tacón del zapato completamente distraída. Rosarito, con su desabrigo de antaño, pero vistiendo una pollera tubular ceñida y una blusa dorada, escuchaba atentamente. No se atrevió a permanecer allí: Temió que lo descubriera: Alguna de ellas se acercaría a su Plymounth.
Puso la primera y huyó. Una multitud de sensaciones le impidió continuar. Detuvo el auto en Paseo Colón y San Juan. Del bolsillo interior del saco, extrajo su Ronson, de plata, con las iniciales grabadas, y prendió un Cuarenta y tres. Entrecerró los ojos y recordó:
- Era muy temprano, aquel sábado. La lluvia golpeaba con estruendo. Apenas si alcancé a oir tres aldabonazos. Por el postigo de la puerta cancel se veía una sombra. Abrí. Era ella, peinando trenzas por donde se escurría el chaparrón. ¡Otra chinita!, pensé. No obstante, me pareció cansada y con frío. Le abrí. Se limpió el barro de las alpargatas en la alfombra y la recogió, inmediatamente, escondiéndola detrás del bolsito que sostenía apretado contra su pecho.
- ¿Te mandó el capataz? ¡No me dijo que eras una nena!
- ¡Ya cumplo catorce! - replicó con resolución.
- Casa y comida - contesté, terminante.
- Me basta, ¡gracias, Don!
-¡Doctor, llamame Doctor; siempre! Dormís en la cocina. Detrás de la heladera hay un catre para armar después de que todos nos hayamos retirado a nuestras habitaciones. En el lavadero está el uniforme. Bien almidonado y limpio lo quiero.
- ¡Sí, señ..., Doctor! Cocino muy bien y limpio como nadie, también sé...
- ¡Calladita! Te quiero calladita. Es lo primero que tenés que saber. Si no, de vuelta al tren...
Y lo bien que aprendió. Elsa podía hacer su vida social con comodidad: Las cenas en el Rotary; la canasta y el té de las cinco, en casa; las veladas del Colón, una por mes, y Rosarito, portándose como la mejor sirvienta que tuvimos.
No sé qué me pasó esa noche. Serían las tres. Mi mujer dormía su eterna migraña. Yo me levanté a tomar un wisky y vi la luz de la cocina. Se escuchaba la música de una ranchera. Sentada en el borde de la silla, mordía una pata del pollo que cenamos, sostenida con la mano. Nunca nadie la había visto comer. El catre estaba abierto, las cobijas bien estiradas. Pero no lo usé. La tabla de la mesa estaba cerca. De su boca, jugosa, no salió un quejido. Sólo recuerdo su mirada fría, golpeando en mi retina. “La negrita está acostumbrada”, me dije. Al amanecer, se había ido.
Publicación. "En voz baja". Antología Colectiva. Ed. Hylas. Director. Eugenio J. López. Agosto. 2008Video: La noche de los lápices.
Palpo el muro barroso que me envuelve
de norte a sur, de este a oeste,
que me ahoga con un abrazo pulpo.
Se adhiere a mi piel y me cala los huesos,
látigo preludio con olor a final.
Oigo voces marciales que ensordecen
el musical llamado
de Clara, Horacio y Claudio.
Parecían caricia, a pesar de sonarme
con tristeza de quena y agudez de violín.
Imagino el ronquido del sueño de Daniel,
el silbido erizante del canto de María.
No toca la palabra de Francisco
que humedece mi sexo a su pesar.
Si salimos de aquí,
en cada boleto
de cualquier colectivo
con dedos lagrimeantes
leeré como un ciego
sus seis nombres tallados
uno por uno.
Publicación. Revista "Artesanías Literarias". Sitio Web sin fines de lucro. Director: Andrés Aldao. Agosto. 2008. Video: "Salud ché paraje cue". Hermanos Oviedo.
Meneando las caderas, camina
con la destreza de un malabar
y la canasta colmada de chipá
en la cabeza
por Avenida de Mayo.
Algo cansada,
se reclina
en las escalinatas de la catedral.
Disfruta el sol del mediodía
dispersa del entorno
hasta que llega la marcha.
Las banderas flamean al viento de esa tarde.
Los pasacalles presiden las hileras acordonadas.
Los altavoces ensordecen
entremezclados con el retumbar de los bombos.
Se halla, de pronto, sumergida
en aquel alboroto que la confunde.
El canasto ha quedado vacío
sin darse cuenta, vendió la mercancía
que preparó en la madrugada.
Está aturdida.
Todo es ajeno
extraño
salvo esas voces
que le susurran al oído
en guaraní.
Son ellas.
Las máscaras:
A la derecha, la negra.
A su izquierda, la blanca.
Que sobresaltan sus sueños
en el oscuro cuarto de pensión.
Publicación. Revista "Artesanías Literarias". Sitio Web sin fines de lucro. Director: Andrés Aldao. Agosto. 2008. Video: "Fiesta". Joan Manuel Serrat. Joaquín Sabina.
FLORES EN CARNAVAL.
I
_ Del otro lado de Rivadavia, vivo del otro lado – dijo Santiago, con la cabeza gacha, algo avergonzado, mientras Estelita lo miraba y él se detenía en sus zapatos guillermina con tacón y sus piernas de muselina. El olvidado Camino Real parecía un árbol de Navidad, con bombillas de colores y los palcos desde donde las madres observaban cada movimiento de sus hijas, apantallándose con abanicos. _ Yo, en la calle Granaderos, cerca del arroyo. Pero casi no lo conozco, aunque en una siesta nos escapamos con mi hermana y espiamos cómo unos muchachotes se bañaban en calzoncillos. Nos tapamos la cara de vergüenza y salimos corriendo... ¡Con razón mamá no nos deja pasar de Gaona! Un pasodoble comenzó a hacer bambolear las amplias caderas de Estela. Santiago no pudo evitar alzar la mirada. El joven invitó a la muchacha a bailar hasta la mitad de la pieza porque sintió que tres fuertes dedos se hundían en su hombro derecho y una voz masculina, con tono imperativo, le ordenó: - ¡Jovencito! ¡Aquí no se baila apretado! Desde un palco se oyó: - ¡Estela! ¡Vení de una vez! Son casi las diez… La muchacha extendió la mano y se despidió con un “Mucho gusto en conocerlo”. Santiago la vio perderse entre la multitud. Reapareció, después, junto a la mujer vestida de negro y se alejaron juntas en la plenitud del baile de carnaval. Caminó despacio hasta su casa de pensión en el Bajo Flores. No podía borrar la imagen de Estela en su mente. Se acostó, fumando un negro y, mientras dibujaba nubes de humo en la oscuridad, entresoñó aquellas medias, envueltas en serpentinas danzando el pasodoble. Deseó que sus compañeros de cuarto hablaran de ella en lugar de seguir lamentando la caída de Yrigoyen...
II
- Aquí vivió Roberto Arlt. Me lo contó mi abuelo Santiago, el que se la pasa en el café La Humedad – señaló Mariana al cruzar la esquina de Caracas y Yerbal - Me habría gustado ser una mujer de aquella época pero que “El Cordobazo” ya me hubiera cambiado la cabeza... ¡Por Dios, lo que habrían dicho de mí! - ¡Apurate, “modelito Woodstock”, ya se escuchan Los Beatles desde los parlantes de la Plaza” – respondió Guillermo. Mi abuela Estela también vió cómo construían el complejo. Era para obreros y, mirá cómo terminó. Creo que hasta sala de proyecciones tiene. Al llegar a Fray Cayetano, un bombardeo de globos de agua los empapó. Era su amiga, pero Guillermo no pudo dejar de mirar los pezones erectos, transparentándose bajo la delicada bambula de la blusa de Mariana. Ésta, inclinando la cabeza hacia atrás, enfrentó sus ojos y, desafiante, le dijo: “¿Qué mirás, Ché, Ernestito?” . Al llegar a la Plaza, se escuchó: “¡Gloria a Dios en las alturas, recogieron las basuras de mi calle, ayer a oscuras, y hoy sembrada de bombillas...” Mariana y Guillermo se sentaron en la gramilla. La joven deshizo el nudo de sus sandalias de yute con plataforma y apoyó los finos pies en la frescura de la hierba. Observaron el gentío que llegaba en el ferrocarril del oeste. Preferían el ruido ciudadano, en lugar del de las callecitas principales desde Ciudadela hasta Luján. De vez en cuando, se encontraban los rostros en una sonrisa. - A pesar de las erradicaciones, vuelven... ¡Qué bueno volver a ver la piel morena jodiéndoles la mediaestirpe con sus pasos!” – pensó en voz alta Mariana. Al amanecer, los cuerpos abandonados al rocío, imaginaron en las formas de las nubes un planisferio al revés...
III
- Me voy - anunció Cecilia al grupo - este carnaval me suena a lavado de cabeza. Me recuerda el Mundial. ¡Hay hasta caretas del gauchito! Llegó hasta el Pasaje La Porteña y se sentó en la vereda frente al Fader. Sacó un papel de su bolsillo y buscó infructuosamente con qué dibujar. A su lado, un muchacho con aerosol rojo, escribía en un frente recién pintado: “¡Fuera, milicos asesinos!”. Cecilia sólo le quitó la lata de las manos y, sin decir nada, reforzó: “¡Aparición con vida de mi padre, Guillermo...” No tuvo tiempo de completar el apellido, el joven agregó: “y de tía Mariana!”. Puso, como firma, “Nacho”. Aquel carnaval los sorprendió, de madrugada, tomados de las manos en Lacarra y Falcón. No vieron los dioses del Olimpo pero, entre llantos con sales mezcladas, sellaron con un beso un sentimiento que comenzó casi sin palabras...
IV
- En un carnaval se enamoraron mis viejos, Cecilia e Ignacio – le confesó Cristian a Sol, a quien acababa de conocer. Una cumbia de Rodrigo ensordecía sus oídos mientras bailaban sobre un parlante colocado en la esquina de Artigas y Rivadavia. Un hombre de sonrisa amarillenta apuntó su espuma, certeramente, en los ojos de Sol. El muchacho la tomó de la mano y se fueron caminando por Pedernera hacia Directorio. Mientras, con un pañuelo de papel, alivió el ardor. La cercanía les provocó sensaciones profundas. Arrastrando un pesado carro con cartones, una joven mujer y una niña, descalzas, los distrajo. Recién entonces, Cristian habló: “¡Yeelecciones! ¡La que nos espera, si gana!” No fueron las palabras, sino el sentimiento compartido al ver la escena de pies desnudos, lo que incitó a Sol a comenzar a indagar el alma del muchacho. Las ideas fluían de ambas bocas y, varias veces, coincidieron sin sinónimos. Cerca de las nueve del día siguiente se despidieron con un “¿Nos hablamos?” “En un rato”...
V
- ¡Mami, llevame! – pidió Santi - Los chicos dicen que está bueno. Me esperan en la esquina donde nos juntábamos para los cacerolazos. Adrián y Sol se miraron, cómplices, y asintieron.
Publicación. Revista "Artesanías Literarias". Colectivo literario Web sin fines de lucro. Director: Andrés Aldao. Julio 2008. Video: "Marcha por Fuentealba"
Al profesor Carlos Fuentealba.
¡Ay! Tristeza en la escuela sin tus pasos
más frías son las aulas. Los jardines
envolvían de aroma, como lazos.
Desde aquí, en estos patios sin jazmines
te busco entre los niños
silentes de mi pago...
Imaginario colectivo, en el cariño
de la utopía, que les has legado.
Con tu silueta, dibujada, sueño
y ya no puedo soportar el duelo
de pensar que luchabas
con la palabra, sólo con la palabra.
Pues, con sangre, las tizas no se manchan:
¡Con palabras, luchabas!
Publicación. Revista "Artesanías Literarias". Colectivo Literario Web. Director: Rubén Aldao. "Escribirte". Colectivo Literario "Ed. Hylas". Director: Eugenio José López. Julio. 2008.
Video: "Los gritos del silencio".
ROCÍO. Con mis dedos, lo palpé, le busqué la medida, las formas, la textura, a esa especie de estatuilla que Rocío traía el día que comenzó su primer grado. Sentada en el rincón más oscuro del aula, lo ocultaba en su regazo. Los chicos no reparaban en ella. Yo me acerqué y le dije:¡Qué linda! ¿Me la prestás? Para que comunicara, abriera los libros con dibujos que había escondido por la sala, y para que no se quede así, en silencio, abrazando el objeto como protegiéndolo, o como si él la protegiera de nosotros: Los Otros. Ella. La “morenita, silenciosa y quieta, la recién llegada”... Yo quería que hablara de sus nubes rosadas; de las altas cumbres; del Ucayalí; del rebaño pastando mientras comía, de a trozos, pan casero y el perro vigilaba sus preciadas ovejas. Ese día lo extendió hacia mi mano abierta. Y así, cada mañana. Luego, se acercó a un niño de anteojos azules, a la de trencitas mojadas y al flaquito que le preguntaba a más no poder. ¡Y tuvo que contar! No lo nombró “amuleto”. Pero eso era. Al terminar su primer grado, envuelto en un papel de colores, me lo obsequió. Más tarde, en actos escolares, la vi. Me emocionó su imagen: Arrodillada, tocaba el sikus en medio de un coro que esperaba su entrada. O en los recreos, saltando el elástico, con sus calzas rojas y sandalias con brillo. Hoy es la fiesta de egresados. En el escenario, Rocío canta y baila un rap en inglés. Pesa en mi bolsillo su amuleto. Parece cobrar vida, queriendo escapar de su prisión. Obliga a mis manos a regresárselo, para ver si con él le devuelvo sus raíces, que la escuela le fue arrancando, despacito, y sin piedad. Publicación. "El Libro de los Talleres". Ed. Dunken. Tomo I. Taller Ed. Hylas. Director: Eugenio José López. Presentación: Feria del Libro. 2008 Video: "Si dios fuera mujer". Mario Benedetti.
EN LA NIEVE. Martes 10 de julio de 2007. Clarín.
UN DÍA INOLVIDABLE. Nevó después de 89 años y la ciudad fue una fiesta.
La nevada empezó de madrugada en el interior de la Provincia. Y siguió al mediodía en el Gran Buenos Aires para explotar por la tarde en Capital. La gente celebró en las calles. También nevó en Córdoba, San Luis y Santa Fe.
En la bicicleta sin ruedas de su mundo interior, Esteban salió a darle una vuelta a aquel invierno. Cuando la vio, todo entorno se desdibujó. Quedó sólo la imagen bailando en su retina. Burlando el conjuro del frío, cruzaba la plazoleta, provista de un vasto equipaje. Con la prisa en el pecho, la abordó. Creía estar soñándola. Algo mágico comenzó a sucederle en el alma. Le ofreció compartir el peso de su carga. Ella accedió de buena gana. Comenzaron a hablar de temas fútiles. Después, y sin tapujos, fueron echando al viento confesiones. Se reconocieron camaradas de utopías. Por un instante, detuvieron la charla en una esquina cualquiera de su tiempo. Y se sintieron cómplices al descubrir que sumar soledades resulta compañía. Ella deslizó, con su mano enguantada, el mechón del cabello que le cubría la mitad del rostro. Él le arrebató la boina y comenzó a correr en el desafío por alcanzarlo. Cuando logró rescatar la prenda, surgió la sinfonía de sus risas. Bajo los blancos copos, se mimetizaban con las ramas deshojadas de los árboles cubiertos de hielo. Entonces, él la invitó a su morada. Y ella asintió, exhalando un suspiro de alivio como mariposas en el aire. Anduvieron un trecho tomados de la mano. El resto, fue entre abrazos. Llegaron a destino. Con una reverencia, él tendió su abrigo para que no tuviera que hundir los pies en la escarcha, al entrar. Ceremoniosamente, encendió un fuego acogedor. Transitaron la noche junto a las llamas. Las palabras sobraban. Se besaron. Primero, ligero roce trémulo en los labios. Después, un sabio recorrido que deshizo el ropaje, lentamente. Y fundieron los cuerpos. Y llenaron de goce esa noche tan fría y tan distinta. Y se embriagaron con caricias del alma en luna llena. Como una profesía, ella prendió un fósforo y lo instó a invocar un deseo. Entrecerraron los ojos. Lo hicieron para sí. Esperó que la flama se consuma entre sus dedos. No quería quebrar el sortilegio. Refugiados, uno en el otro, contemplaron, sin prisa, la nevada. Luego se abandonaron al placer de los sueños compartidos. Aquellos que ocurren raramente. Por la madrugada, una luz tenue, color sepia, rebeló el éxtasis de sus siluetas entrelazadas.
Martes 10 de julio de 2007
VECINDADES. PERIÓDICO VESPERTINO DEL BARRIO DE VILLA CRESPO. Los ancianos y el frío.
En la madrugada de ayer, los vecinos de Villa Crespo hallaron el cuerpo sin vida de un anciano indigente en el asentamiento situado debajo del puente de la Avenida Juan B. Justo. Los paramédicos, declararon que el deceso se produjo por hipotermia. Vecinos del barrio y familias que sobreviven precariamente bajo el puente, aseguraron conocer al hombre, quien residía en el lugar desde hacía una década.
Podés leer más entradas (arriba) o dejarme tu comentario. "Lo haremos tu y yo. Nosotros lo haremos: Tomemos la arcilla para el Hombre Nuevo".
Daniel Viglietti.
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